Entre los hábitos saludables que debes poner en práctica cada día, cuidar tu postura es de las de mayor importancia para las personas que trabajan sentadas frente a un dispositivo electrónico durante ocho o más horas diarias.

Aplicando todos los días y con constancia los siguientes consejos, podrás mantener una buena postura y no padecer a medio plazo problemas de espalda que mermen tu calidad de vida y reduzcan tu productividad a la hora de trabajar.

  1. La pantalla del ordenador debe estar a la altura de tus ojos y en posición frontal, ya que si tienes que girar el cuello constantemente para mirar la pantalla puedes sufrir efectos perjudiciales a corto plazo. Además, la distancia idónea entre la pantalla del ordenador y tú es de 40 centímetros aproximadamente.
  2. Para descansar la vista es recomendable apartar la mirada de la pantalla y mirar alternativamente hacia puntos concretos, además de buscar una posición en la que no se produzcan reflejos en la pantalla.
  3. La iluminación externa a la pantalla es fundamental para cuidar tus ojos. Es recomendable que sea cenital -procedente desde arriba- y que además, la pantalla sea de buena calidad.
  4.  Apoya los pies en el suelo y no permitas que cuelguen  lo ideal es que las piernas formen con el suelo un ángulo de 90 grados que las rodillas estén ligeramente por encima de las caderas. Si tu silla no es regulable en altura te recomendamos el uso de un reposapiés para una postura adecuada.
  5. En cuanto a tus piernas, no las cruces ni te sientes sobre ellas y si tienes la manía de cruzarlas, es preferible que las alternes. Relaja tus hombros y pon tus brazos en un ángulo recto.
  6. Cuando escribas y utilices el ratón, tus antebrazos deben estar apoyados. Es preciso evitar tenerlos flotando o que las muñecas se doblen excesivamente. Además, el ratón y el teclado deben situarse a la misma altura en tu mesa de trabajo.
  7. Tu espalda debe tener una buena contención, especialmente en la zona lumbar. Para ello, utiliza todo el respaldo de la silla o sírvete de cojines o refuerzos lumbares.

Además, es recomendable cambiar de postura a menudo y hacer estiramientos o movimientos circulares que destensen cervicales, muñecas y espalda. Completa el cuidado de tu postura corporal con buenos hábitos de sueño y la práctica regular de deporte para evitar el sedentarismo.

El navegar en la red puede acabar pasándonos factura en forma de virus o ataque informático que nos impida hacer uso de algunas funciones, elimine información o archivos almacenados o incluso vulnere nuestra privacidad.
No existe ninguna fórmula mágica que permita eliminar el riesgo de que esto suceda, pero sí que podemos seguir unas recomendaciones con las que las posibilidades de “infección” de nuestro dispositivo pueden reducirse considerablemente.
1.- Tener un antivirus y tenerlo actualizado
Es indispensable contar con un buen antivirus y antipysware que te ayude a proteger tu dispositivo frente a amenazas como troyanos, programas espías. Aunque esta herramienta no supone un escudo 100% seguro frente a los virus más peligrosos, sí que resulta de lo más efectivo con los ataques de nivel bajo o medio.
2.- Actualizar el software periódicamente
Muchas veces no actualizamos nuestro software por pereza o incluso desconocimiento, debemos entender que la desactualización de este supone mayor vulnerabilidad, ya que normalmente las últimas versiones comportan mayor protección y la solución de fallos de versiones anteriores.
3.- Utilizar contraseñas seguras y cambiarlas periódicamente
Las contraseñas deban contener mayúsculas, minúsculas, números y símbolos y deban tener, al menos, 8 caracteres, estos requisitos tienen una explicación. A mayor dificultad de la contraseña, mayor seguridad. Es recomendable no utilizar el mismo password en todas nuestras cuentas, ya que cualquier robo de identidad en una de ellas podría suponer el acceso ilimitado a todas las demás.
4.- Cuidado con los archivos adjuntos y los enlaces extraños en los correos electrónicos
Si un correo nos parece sospechoso, aunque provenga de alguien conocido, siempre es aconsejable cerciorarse de que es seguro consultando directamente con la persona que nos lo ha enviado. En la mayoría de sistemas operativos existen aplicaciones para hacer análisis de nuestro correo electrónico y descartar posibles amenazas.
5.- Desconectar Internet cuando no sea necesario
La mayoría de infecciones suceden cuando el dispositivo está conectado a la red, ya que el malware realiza sus acciones comunicándose con servidores o remitiendo información utilizando puertos abiertos en su conexión. Por ello, desconectar la conexión Wi-Fi cuando estés utilizando el ordenador.
6.- Evitar realizar operaciones privadas en redes públicas y abiertas
En alguna ocasión nos hemos visto obligados a utilizar una red pública para hacer operaciones que ponen en riesgo información y datos confidenciales, como es el caso de las transacciones bancarias. En estas ocasiones es recomendable compartir la conexión pero no los datos.
7.- Comprobar la seguridad de la red Wi-Fi utilizada
Revisar la seguridad de nuestra red habitual en el hogar. En este sentido, aunque las redes Wireless o inalámbricas son cada vez más populares, en términos de seguridad las redes cableadas son preferibles.
8.- Cerrar la sesión al acabar
Debemos acostumbrarnos, más aún en ordenadores compartidos, a cerrar sesión, sobre todo en aplicaciones como Facebook, Twitter, Gmail…ya que podrías ser víctima de suplantación de identidad por dejar una sesión abierta.
9.- Hacer copias de seguridad
Es importante contar con un disco duro externo con una copia de seguridad o subir aquello que consideremos indispensable a la nube es una buena medida de prevención.
10. Enseñar a quienes comparten ordenador con nosotros y crear usuarios distintos
Cuidar la seguridad de nuestros dispositivos es una actitud que debemos inculcar a quienes lo comparten con nosotros. Siempre es positivo explicar conceptos y conductas básicas de seguridad a estas personas, ya que cuanto más informados estén, menos se expondrán en la red.